domingo, 10 de mayo de 2009

La calidad peleada con el precio

En su última reunión en Estrasburgo, el Parlamento Europeo aprobó un informe que rechaza la posibilidad de que los gobiernos europeos puedan denegar el acceso a Internet a los consumidores como medida para luchar contra las descargas ilegales. Dicho informe se ampara en el respeto a la libertad de expresión de los usuarios, que necesita que se prohíba el control de todos los movimientos que los ciudadanos realizan en la red para que se lleve a cabo.

En España, el nombramiento de la nueva ministra de cultura, Ángeles González-Sinde, reconocida enemiga de los piratas informáticos, ha hecho que los que se lucran en nuestro país con el intercambio de archivos en la red saquen sus escudos y se pongan a la defensiva. Muchas son las páginas web que cobran a los usuarios por descargar archivos sobre los que no ejercen ningún tipo de derecho de propiedad. Y eso no se puede tolerar.

Ahora bien, lo que tampoco se puede consentir es que las obras pirateadas tengan precios desmedidos en su formato legal. Los consumidores son inteligentes y prefieren obtener a bajo coste una película o disco compacto que en las tiendas ronda los veinte euros. Y la calidad suele ser óptima en los intercambios P2P.

¿Nadie se ha parado a pensar que la solución puede estar en abaratar los precios? La gente se ha hartado de que siempre sean los mismos los que se enriquecen a su costa. Y con la crisis global en la que estamos inmersos, aumentarán las descargas en la red. Y si no se toman medidas, la gente seguirá sin consumir para mirar más su bolsillo.